Alla por la década del 60/70 en nuestra querida ciudad se habia despertado el localismo en el comercio y la industria. Habia gente emprendedora que creia en el futuro. Se hicieron grandes inversiones en la industria avícola, fábrica de bicicletas, hojalata y textil; grandes empresas de venta y reparación de maquinarias agrícolas, talleres metalurgicos, etc.Por ese entonces nuestra localidad contaba con la mayor planta de incubación de pollos bebe, plantas de ponedoras para venta de huevos, plantas de pollos parrilleros, planta de alimentos balanceados, frigorifico municipal, criadero modelo de cerdos, industria láctea y tambos modelos. Ademas se proyectó el futuro parque industrial, se hicieron obras de gas natural, cloacas e infraestructura vial (caminos entoscados y rutas asfaltadas a De la Garma, con proyección de empalmar el asfalto hasta Laprida).Hoy vemos con pena, los que tenemos algunos años, que aquellos emprendimientos y proyectos , la mayoria han desaparecido y otros que se iniciaron han quedado inconclusos, fruto de la apatia y el individualismo que nos domina. También vemos con nostalgia progresar a las ciudades vecinas como Benito Juarez, San Cayetano, Laprida y Tres Arroyos.Yo pienso que si no volvemos a la mentalidad que tuvieron nuestros padres y abuelos, en este momento que cumplimos los 100 años como ciudad, nos vamos a convertir en un pueblo sin futuro, sin ansias de progreso.
Es el momento para revertir ese proceso de deterioro inversor y proyectarnos hacia el próximo centenario pensando en el futuro de las nuevas generaciones (nuestros hijos, nietos y bisnietos).Creo que en algo estamos fallando. Nos falta planificacion e incentivos a futuro, con unidad de criterios que nos permitan romper con el individualismo. El partidismo político de cualquier ideologia, tiene que unirse en pos de estos ideales, más teniendo en cuenta que somos por excelencia un partido agricola-ganadero cruzado por dos rutas, la Nro3 y la Nro75 que nos conecta al Puerto de Quequen, Bahía Blanca y Buenos Aires. Tampoco tenemos que olvidar que estamos dentro de una cuenca petrolera.Teniendo en cuenta que los productos primarios (cereales y carnes) tienen un futuro promisorio, en cuanto a valores y colocación en el mercado interno y externo, seria el momento de pensar en dar valor agregado a las carnes rojas, poniendo en funcionamiento el frigorífico que se encuentra inactivo, con muy buenas instalaciones, tambien ir viendo las posibilidades de darle valor agregado a los cereales, fábrica de alimentos balanceados, molinos harineros. Esta todavia la posibilidad de volver a producir en escala la proteína de los cereales y animales (bovina, porcina y avícola) ya que los productos primarios elaborados se les da valor agregado y mano de obra local, trabajo y futuro para nuestra ciudad, teniendo en cuenta que en la actualidad todos esos productos tienen muy buena colocación, tanto a nivel nacional como internacional. Al festejar este año del centenario, pienso que sería el deseo de todos los chavenses ver cristalizar en un futuro cercano esto que parece ser hoy una utopía, un sueño.Tenemos que unirnos todos con un solo fin, que estos sueños o utopías, se vayan haciendo realidad en el tiempo. Todos los partidos políticos (hoy tan fracturados), las fuerzas vivas, Asociación de Productores, Liga de Comercio, Asociacion de Acopiadores, Centro de Camioneros, Asociación Civil, Mutuales, Cooperadoras, Cooperativas, etc…que alguno de ellos individualmente son efectivos, deberían entre todos elaborar un proyecto en común de desarrollo para los próximos cien años, o sea, para el bicentenario. Es de destacar la importancia y el localismo que tiene De la Garma y su zona que en este sentido supera a nuestra ciudad cabecera, lo que queda demostrado en el desarrollo de su cooperativa de Servicios Públicos.Si bien hay un desarrollo económico interesante en este momento, puede ser ficticio. Con la gran desigualdad económica, con el 50% de la poiblación sumida en la pobreza , sin un programa sustentable a futuro de inversiones a mediano y largo plazo que posibiliten una mayor producción de bienes, y por ende, mayor fuente de trabajo, nuestra ciudad vivirá solo de recuerdos.
En el siglo XXI que estamos iniciando volvera a valorizarse los productos primarios "commodities", donde las mayores posibilidades de expansión y reservas naturales se encuentran en Sudamérica y en especial en la Argentina. Nuestra ciudad tiene que aprovechar esa oportunidad. No volvamos a perder el tren de la historia, retomesmolo como lo hicieron nuestros antepasados, no lo dejemos pasar de largo. Tomemoslo por el futuro de nuestra ciudad y nuestros hijos y nietos, o sea, por el futuro de las nuevas generaciones.
Tomas Nestor Garcia, junio de 2006
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